¿Se puede sentir satisfacción en el trabajo?

Reflexiones y #Consejos

Niños en el colegio

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Abro mi Facebook y me encuentro con amigos que despiden con nostalgia un curso escolar que ha dado su fin. Multitud de respuestas que se suman a la triste despedida de esos momentos agradables en el aula, con sus alumnos, con sus compañeros de trabajo, de piso, con el hogar de alquiler… Palabras de agradecimiento y regalos como colofón. Tiene paradojas esto de la educación, en el mismo grado son valorados que menospreciados. Y sin embargo la misma conclusión; En una palabra: GRATIFICANTE.

Líneas más abajo, pobres desgraciados, amigos que desesperadamente piden vacaciones, el fin de su jornada laboral, del suplicio que les absorbe hasta los huesos, de las medidas abusivas de estos tiempos… En una palabra: AGONIZANTE.

No puedo evitar contrastar estos datos y me pregunto: ¿Qué está pasando?.

Charles Chaplin en Tiempos Modernos

photo credit: Zahorí via photopin cc

¿Acaso no deberíamos sentirnos todos como en la primera situación? Digo con cierta pesadumbre que Sí. Y me pesa, casi ya con resignación, porque los que verdaderamente podrían hacer algo por cambiar la situación se dedican a otros menesteres a su parecer más importantes.

Medidas de apoyo al emprendedor, a las pymes, líneas de financiación, regulación laboral… tararí que te vi! En una palabra: MENTIRA.

Tenemos grandes ejemplos de que no todos sufren de las consecuencias de la crisis en este país. Hay quienes se aprovechan y saben dar tajada; Vamos, que les está viniendo de perlas!

Y a la mayoría se nos sugiere aceptar un trabajo aún si no te sientes valorada porque la situación actual lo requiere. En una palabra: ERROR.

Acéptalo si crees puedes sacar algo valioso porque no sólo vas a ser tú quien aprenda, los demás también se benefician de tus conocimientos.

Aprende a valorarte porque estarás enseñando a los demás a hacerlo.

Y no te conformes siempre, sólo porque la situación lo requiere, porque jamás podrás sentir la satisfacción de estar haciendo realmente lo que te gusta.

Eso sí: NO DEJES DE PELEAR! – ¿Estás haciendo lo que te gusta?

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Las Cosquillas en el Corazón nos dan Felicidad

Sonrisa de un niño Saharaui

propiedad @SaraCace

Qué es la vida sino un frenesí… Un impulso agitado que no tiene freno, que se esfuma de nuestro alcance sin que tengamos la posibilidad de saborearlo…

Ayer por primera vez celebramos el Día Internacional de la Felicidad. La ONU decidió el pasado 28 de junio que era necesario reconocer la relevancia de la felicidad y el bienestar como aspiraciones universales de todo ser humano. Me parece fantástico, entonces el día 20 de Marzo debe quedar grabado en nuestras mentes para recordarlo todos los días, pues todos los días debemos intentar ser felices.

Es momento de que te plantes delante del espejo, te observes y preguntes si realmente eres feliz. Si no es así, es que debes empezar a hacer algo para que las cosas cambien. No te desesperes, todo requiere de un tiempo. Puede que al principio no veas progreso pero eso no significa que estés equivocado. Esfuérzate y se tenaz; las cosas no vienen dadas.
Recuerda, los que se rinden nunca sabrán lo cerca que estaban de alcanzar su sueño.

Y si crees que la FELICIDAD se escribe con letras mayúsculas, te equivocas. Pequeñas cosas, cotidianas y diarias, pueden aportarte grandes momentos de felicidad.

Me contaron un cuento que titularé “Cosquillas en el corazón”.
Hablaba de un niño feliz, a pesar de no tener todo lo que quería. Esto fue así a partir del día en que descubrió que había cosas que le hacían sentir mejor que tener todo lo que pedía y, … por extraño que les parecía a los demás, él aseguraba ser feliz haciendo él mismo cosas por los demás.
De esta forma cuidaba todos los días de su felicidad ayudando a quien lo necesitara: dando sus juguetes a los pobres, ayudando a los ancianos, protegiendo a los animales…
Un día, y bajo el asombro del caso, llegó un científico, adulto y experto en la vida, para examinarlo y tras algunos análisis descubrió lo que ocurría en su interior: Cada vez que el niño realizaba una buena acción un millar de angelitos pequeñitos revoloteaban junto a su corazón con el fin de provocarle cosquillas y hacerle reír.

Me parece un cuento fantástico para explicar sencillamente qué se siente al ser feliz y cómo podemos alcanzar esa sensación. Y lo verdaderamente emocionante es que todos tenemos esos angelitos en nuestro interior, esperando el momento en el que a través de su propio gozo nos llenen de satisfacción.

No dejes que se aburran, ponlos a trabajar y siente esas “Cosquillas en el Corazón”.

☺SaraCace

Algunas capacidades y valores que desprende un espíritu emprendedor

niño subiendo escalera

Photographer: DanielDupuis [phothoXpress]

No cabe duda que la palabra emprendedor está de moda. Nos hemos acostumbrado a escuchar este término y asociarlo directamente al mundo empresarial, sin embargo ser emprendedor no es algo estrictamente ligado a la creación de empresas. Cualquiera puede serlo, sólo es cuestión de actitud.

La actitud emprendedora va ligada a conceptos positivos. Estas son algunas de tantas capacidades que nos ayudan en la construcción de valores profesionales y personales:

La Empatía: Un buen emprendedor ha de saber ponerse en el lugar del otro, pues sus esfuerzos no van dirigidos a una satisfacción exclusivamente personal. Es clave saber cómo de importante es una unidad y el que crean en ti o no depende de tu escucha.

La Expresividad: Todo emprendedor necesita comunicar, a través de palabras o de hechos, para poder conectar con las masas. Esto requiere de un esfuerzo por la  síntesis y la búsqueda de la sencillez.

El Inconformismo: La gran mayoría de los emprendedores poseen en su interior un espíritu rebelde. Esto no significa que se esté en constante lucha contra las normas establecidas, sino que existe algo en su interior que les mueve a creen en que todo es mejorable.

La Constancia y tenacidad: La firmeza y perseverancia del espíritu por alcanzar un propósito es la lucha diaria de un emprendedor. No abandonar ante las dificultades y tener siempre un afán de superación. La palabra rendirse no existe en el diccionario de este tipo de personas y esto les lleva a creer en ellos mismos.

La Curiosidad: Muchas personas confunden la curiosidad con la intromisión. No se trata de inmiscuirse donde a nadie le llaman sino de tener ganas de saber, de querer descubrir nuevas cosas, personas o experiencias. Intentar resolver preguntas y porqués nos hace ser más sabios.

Alguien dijo un día estas palabras tan sabias: “Ayudar a los demás, es ayudarte a ti mismo”. Creo que así se resume la actitud emprendedora. Adoptar este estilo de viva es pelear por algo que beneficiará a muchos. Y recuerda: Todo el mundo puede hacerlo.

Quizás es una virtud cultivable, una montaña escalable donde hay que llegar a la cima para poder contemplar todo lo que hemos ido construyendo a lo largo de nuestro paso, porque al fin y al cabo, el emprender es un camino de constante aprendizaje.

Qué no nos falte nuestro humor! #arribaeseanimo

Llevamos pocos días del nuevo año y todo sigue como finales del pasado, si alguien pensaba que con cambiar de calendario todo se vería distinto, se ha equivocado. Sigo tropezando, por la calle, por el metro, por el tren, con las mismas caras largas y apenadas, los mismos ojos insaciables de búsqueda, y las mismas conversaciones cíclicas con un destino ineludible: La crisis y sus consecuencias.

Vivimos inmersos en un estado de incertidumbre y pesimismo agotador, y eso deja mella en nuestro estado de ánimo. Tengo casi la certeza absoluta de que la mayoría de la gente corriente, ha formulado el mismo deseo para este nuevo año: Una pizca de luz. Esto, en parte es bueno, significa que no hemos perdido la esperanza. Algo, cómo diría Antonio Gala, muy español. Anoche, afirmaba en una entrevista en el hormiguero, que  “España, tiene, a pesar de todo, una alegría en los ojos. No se le nota mucho, y sin embargo, España sin alegría no podría vivir”.

Estoy plenamente convencida de estas palabras, si algo me gusta de los españoles es nuestro sentido del humor. Somos tremendamente guasones y especialistas en quitarle hierro a cualquier asunto molesto. Y a pesar de que algunos puedan considerar esta cualidad perjudicial para nosotros mismos (“ríete, ríete que por detrás te la dan”), lo cierto es que me parece todo lo contrario. El humor, además de ser altamente contagioso, es saludable para nuestra persona y para la sociedad. Nos ayuda a comunicarnos, es un remedio eficaz contra la timidez y un poderoso e imprescindible rival contra el miedo y la depresión.

Televisión Española retransmitía en un especial de Noche Vieja una recopilación de momentos cómicos de nuestros humoristas. Parrilla de humor es la que hoy escasea en televisión, pero eso da para otro post. Nos hemos reído de nuestros reyes, políticos, de nosotros mismo,… incluso de una guerra. ¿Sabía que Gila estuvo al frente de un pelotón de fusilamiento, y que se salvó dándose por muerto?

Pasar por momentos trágicos no supone que debamos abandonar el sentido del humor. Sí, cierto es que resulta más complicado estar alegre, por eso mismo debemos exigirnos un mayor esfuerzo. Como en todo, hay que empezar por las cosas sencillas: Una sonrisa en tu cara, aunque al principio sea forzada. Cuando te des cuenta de que hace sonreír a otros, se instalará en tu rostro de manera natural.

Tengo un propósito para el nuevo año: Pensemos que hemos caído, hemos tocado fondo. Ahora, en el 2013, nos toca empezar a levantarnos. Sólo si lo creemos, podremos hacerlo.

FTE: Campofrío

Creatividad: Nace o se hace

A los que nos gusta escribir, a los que mantenemos un blog o a los que nuestra profesión, hobbies o aficiones, nos requiere de mayor creatividad, suele sucedernos, a veces, que no encontramos inspiración.
Normalmente creo que todo está en nosotros, en algún rincón de nuestra mente, y que las circunstancias en el momento en que precisamos de las dosis creativas, no son las propicias, de forma que ya podemos estar rebuscando en nuestra mente, que sólo encontraremos “spam”, y en cantidades desorbitadas. También suele suceder justamente a la inversa, la creatividad llega en los momentos en que nos encontramos en las peores condiciones para recibirla, ya sea porque estamos en medio de una reunión, no disponemos de nada para anotar, etc.

¿Qué podemos hacer ante esto? Absolutamente nada. Cuando llegue, sea o no el momento indicado, preparate para recibirla y déjala que fluya. Si dispones a tu alcance de algo para anotar esas ideas, hazlo. Aunque sea una simple palabra que más tarde te recuerde tu momento de lucidez.

Hay gente que cree que la creatividad es un “don” innato que sólo poseen algunas personas. Puede que haya gente con ideas más brillantes que otras, pero la creatividad se practica. Por qué sino solemos decir que de niños somos más creativos. En ese momento presuponemos que no sabemos nada, tenemos curiosidad por la vida, las cosas, jugamos con ellas y no nos da miedo toquetear con todo aquello que llega a nuestras manos. Nosotros mismos nos creamos experiencias, cada día una distinta.

Recuerdo las sabias palabras de un profesor. Decía que juguemos siempre a hacer cosas distintas cada día, romper con esa rutina que fija cada pauta de nuestro comportamiento hace que se active nuestra mente. Sí, probablemente hacer cosas distintas nos hagan más torpes o lentos, porque podemos equivocarnos en el proceso, pero nos descubre nuevas formas y posibilidades de llegar a un mismo punto. Y hacer que las cosas sean distintas, eso, és la creatividad.

Acabo de escuchar una reflexión de Elizabeth Gilbert, la autora del exitoso libro “Eat, Pray, Love” (Come, reza, ama) en la que nos ofrece una manera distinta de ver la creatividad, sus éxitos y frustraciones que conlleva alcanzar o perder ese genio de ideas maravillosos. Lo comparto, y animo a que escuchéis.

FTE: Youtube – Ganasdecambiar