El freno principal del crecimiento lo provocamos nosotros mismos

Hace unos días leí un artículo cuyo titular versaba así:“El déficit de talento es el principal freno para el sector del videojuego en España”.

Esta era una de las afirmaciones del señor Vicenç Marti, CEO de la compañía de juegos de casino sociales Akamon Entertainment. Por supuesto mis ojos no podía dejar de enviarle a mi cerebro tres palabras clave: déficit, talento y España.
Al parecer la compañía española está teniendo serias dificultades para encontrar a creativos, desarrolladores, especialista en marketing online, etc., lo suficientemente cualificados para empujar su crecimiento empresarial. Así que no les queda otro remedio que buscarlos en el extranjero.

Lo siento, pero una fuerza superior a mí hace que me sea difícil digerir este tipo de creencias. Sobre todo, dadas las circunstancias de abandono en las que nos encontramos más de la mitad de los jóvenes españoles. Una generación que te aseguro, le sobra el talento y es de las mejores preparadas hasta el momento. Sin embargo parece que nadie está dispuesto a darnos oportunidades. Que vivimos en la cuna del olvido y que, si no estás dispuesto a aceptar los abusivos y precarios trabajos ofertados, sólo queda ingeniártelas para el autoempleo o la emigración. Una emigración que por cierto, en la mayoría de los casos no es voluntaria.

Actualmente no basta con tener talento, hay que demostrarlo con esfuerzo. Tenemos más que machacada esa idea, pero… ¿si ni siquiera nos dejan demostrarlo? Y sin embargo, paradójicamente, parece ser que en el extranjero creen más en nuestro talento que nosotros mismos: “Mercados extranjeros en busca del talento profesional español”, dice un titular del periódico 20minutos.

Quizá es momento de plantearse que no es el déficit de talento el principal problema. Existe mucho talento disperso por el mundo, incluido España. Por suerte aún hay gente que así lo cree:

“En España hemos descubierto que hay muchos jóvenes con cualidades innatas muy superiores a las de otras zonas del mundo con más producción digital, pero no se les da la oportunidad de desarrollarlas”. Javier Pérez, presidente de Zed. (La Razón.es).

“Fabriciano Bayo, director VirtualToys, una de las productoras de videojuegos más veteranas, remarca que en España siempre ha habido desarrolladores de talento…”. (RTVE.es).

Posiblemente es el momento de plantearse si el problema radica en la búsqueda y gestión de talento, en la administración de sueldos y salarios o incluso en la política de empresa. Steve Jobs dijo una vez que lo que les ocurre a muchas empresas es que no saben retener a grandes personas en ambientes de trabajo adecuados.

cita Steve Jobs

El freno principal de nuestro crecimiento o el de nuestra empresa lo provocamos nosotros mismos con ideas negativas.

Es hora de apostar por nosotros mismos y de recordar, como dice Javier Megías en su último post, que “Somos un gran pueblo”, porque sólo cuando nosotros lo creamos, lo creerán los demás.

Iweekend Valencia, para los que todavía creen en el cambio. #iw_valencia

iweekend, making ideas happenEscribo mientras escucho un instrumental… porque a cada uno nos lleva a un sitio la música, quiero regresar mentalmente a iweekend Valencia.

Después de un fin de semana de emociones intensas, de ideas de cambio y de personas altamente rompedoras, llega el momento de análisis y asimilación del aprendizaje. Debo decir, llena de satisfacción, que lo que #iw_valencia me ha aportado va más allá de cualquier conocimiento empresarial o profesional. Un evento sin duda humanitario, una convivencia entre personas llenas de optimismo y energía, dispuestas a ayudar y a ser ayudadas. Y sobre todo, con una gran ilusión en el “Se puede”, una semillita de alegría que a los soñadores nos empuja a crecer: El hilo de esperanza por un cambio sigue vivo y se escucha palpitar en cada uno de estos eventos.

Hemos roto con la idea que hunde al país en el pesimismo absoluto, por algo que nos diferencia de aquellos que miran hacia el suelo o hacía atrás: La esperanza. Somos las personas las que debemos empujar el cambio, y se puede, con compañerismo, optimismo, alegría y diversión… Anudando esfuerzos, como en iweekend.

Grandes son  los valores aprendidos que me llevo de este fin de semana. Recomiendo a todo el mundo esta experiencia. No importa si te consideras o no emprendedor, solamente has de tener ilusión.

Ya sólo me quedan palabras de agradecimiento a todos aquellos que aportando su esfuerzo han hecho posible este gran acontecimiento: organizadores, sponsors, mentores y compañeros participantes. GRACIAS!!

Nos vemos en el próximo!

Asistentes al iweekend valencia

Las Cosquillas en el Corazón nos dan Felicidad

Sonrisa de un niño Saharaui

propiedad @SaraCace

Qué es la vida sino un frenesí… Un impulso agitado que no tiene freno, que se esfuma de nuestro alcance sin que tengamos la posibilidad de saborearlo…

Ayer por primera vez celebramos el Día Internacional de la Felicidad. La ONU decidió el pasado 28 de junio que era necesario reconocer la relevancia de la felicidad y el bienestar como aspiraciones universales de todo ser humano. Me parece fantástico, entonces el día 20 de Marzo debe quedar grabado en nuestras mentes para recordarlo todos los días, pues todos los días debemos intentar ser felices.

Es momento de que te plantes delante del espejo, te observes y preguntes si realmente eres feliz. Si no es así, es que debes empezar a hacer algo para que las cosas cambien. No te desesperes, todo requiere de un tiempo. Puede que al principio no veas progreso pero eso no significa que estés equivocado. Esfuérzate y se tenaz; las cosas no vienen dadas.
Recuerda, los que se rinden nunca sabrán lo cerca que estaban de alcanzar su sueño.

Y si crees que la FELICIDAD se escribe con letras mayúsculas, te equivocas. Pequeñas cosas, cotidianas y diarias, pueden aportarte grandes momentos de felicidad.

Me contaron un cuento que titularé “Cosquillas en el corazón”.
Hablaba de un niño feliz, a pesar de no tener todo lo que quería. Esto fue así a partir del día en que descubrió que había cosas que le hacían sentir mejor que tener todo lo que pedía y, … por extraño que les parecía a los demás, él aseguraba ser feliz haciendo él mismo cosas por los demás.
De esta forma cuidaba todos los días de su felicidad ayudando a quien lo necesitara: dando sus juguetes a los pobres, ayudando a los ancianos, protegiendo a los animales…
Un día, y bajo el asombro del caso, llegó un científico, adulto y experto en la vida, para examinarlo y tras algunos análisis descubrió lo que ocurría en su interior: Cada vez que el niño realizaba una buena acción un millar de angelitos pequeñitos revoloteaban junto a su corazón con el fin de provocarle cosquillas y hacerle reír.

Me parece un cuento fantástico para explicar sencillamente qué se siente al ser feliz y cómo podemos alcanzar esa sensación. Y lo verdaderamente emocionante es que todos tenemos esos angelitos en nuestro interior, esperando el momento en el que a través de su propio gozo nos llenen de satisfacción.

No dejes que se aburran, ponlos a trabajar y siente esas “Cosquillas en el Corazón”.

☺SaraCace

Algunas capacidades y valores que desprende un espíritu emprendedor

niño subiendo escalera

Photographer: DanielDupuis [phothoXpress]

No cabe duda que la palabra emprendedor está de moda. Nos hemos acostumbrado a escuchar este término y asociarlo directamente al mundo empresarial, sin embargo ser emprendedor no es algo estrictamente ligado a la creación de empresas. Cualquiera puede serlo, sólo es cuestión de actitud.

La actitud emprendedora va ligada a conceptos positivos. Estas son algunas de tantas capacidades que nos ayudan en la construcción de valores profesionales y personales:

La Empatía: Un buen emprendedor ha de saber ponerse en el lugar del otro, pues sus esfuerzos no van dirigidos a una satisfacción exclusivamente personal. Es clave saber cómo de importante es una unidad y el que crean en ti o no depende de tu escucha.

La Expresividad: Todo emprendedor necesita comunicar, a través de palabras o de hechos, para poder conectar con las masas. Esto requiere de un esfuerzo por la  síntesis y la búsqueda de la sencillez.

El Inconformismo: La gran mayoría de los emprendedores poseen en su interior un espíritu rebelde. Esto no significa que se esté en constante lucha contra las normas establecidas, sino que existe algo en su interior que les mueve a creen en que todo es mejorable.

La Constancia y tenacidad: La firmeza y perseverancia del espíritu por alcanzar un propósito es la lucha diaria de un emprendedor. No abandonar ante las dificultades y tener siempre un afán de superación. La palabra rendirse no existe en el diccionario de este tipo de personas y esto les lleva a creer en ellos mismos.

La Curiosidad: Muchas personas confunden la curiosidad con la intromisión. No se trata de inmiscuirse donde a nadie le llaman sino de tener ganas de saber, de querer descubrir nuevas cosas, personas o experiencias. Intentar resolver preguntas y porqués nos hace ser más sabios.

Alguien dijo un día estas palabras tan sabias: “Ayudar a los demás, es ayudarte a ti mismo”. Creo que así se resume la actitud emprendedora. Adoptar este estilo de viva es pelear por algo que beneficiará a muchos. Y recuerda: Todo el mundo puede hacerlo.

Quizás es una virtud cultivable, una montaña escalable donde hay que llegar a la cima para poder contemplar todo lo que hemos ido construyendo a lo largo de nuestro paso, porque al fin y al cabo, el emprender es un camino de constante aprendizaje.

“Se lió la parda…” El trato a los clientes

Manos que se estrechan en señal de conformidad

Image courtesy of octaviolopez [morguefile.com]

Y es que, ¿a alguien le gusta que le mientan?, por supuesto que no. No hay peor conmoción que la de sentirse engañado, ni sentimiento más duradero. Para algunos, en ciertas ocasiones, hasta resulta imperdonable.

Ocurre cuando nuestros políticos nos prometen cosas que no pueden cumplir, o cuando nuestra celebridad, al que idolatramos, no responde a lo que esperábamos de su persona. Ocurre cuando por el cargo que ocupas, sea dicho tanto en la vida personal como pública, no llegas a las expectativas que se han fijado en ti. Y ocurre cuando las empresas, gestionadas por personas, no son capaces de llegar a lo exigible por sus clientes.
En este sentido podría considerarse un sentimiento egoísta, que no acepta equivocaciones y vive esperando algo que no ocurrirá. Un engaño hacía nosotros mismos. Sin embargo existen las segundas oportunidades, el momento a rectificar, la generosidad del prójimo…

Pero,… ¿qué ocurre cuando no sabemos gestionar esta equivocación? Qué se lió la parda señores! que hemos perdido nuestro seguidor, nuestro cliente, nuestro fiel amigo!, porque las terceras oportunidades no existen. Sería de tontos.
Y este es el mayor error que cometen gran cantidad de empresas: no pensar en sus clientes. Pues deban saber que hay estudios que demuestran que el 70% de las decisiones de sus clientes están basadas en la forma en que han sido tratados.
Recientemente una investigación presentada por Oracle revela que, aunque muchas empresas son conscientes de la importancia del servicio al cliente, pocas tienen iniciativas en marcha sobre las experiencias que este percibe o siente.

Actuar siempre en interés del consumidor y cumplir lo que hemos prometido, nos ayuda a transmitir confianza y esto, resulta imprescindible en una buena atención al cliente. La transparencia es un bien muy preciado que, en estos momentos de la historia, resulta necesaria para hacer que el cliente se sienta seguro y lejos de posibles engaños.

Por suerte, todos hemos experimentado en cierta medida y conocemos muy bien los sentimientos que genera el sentirnos engañados. Digo por suerte porque resulta un punto a tener en cuenta cuando pensamos en cómo desarrollar nuestras acciones de negocio. Algunas empresas suelen olvidarlo, pero quizá resulte más fácil de lo que parece. Humanizar nuestras empresas, sentir como siente nuestro cliente, y en definitiva, ponernos en su lugar.

¿Y qué si cometo errores?

Después de pasar unas cuantas horas pensando en cuál sería la mejor manera de comenzar este blog… sigo en el mismo punto. No se cuál es la mejor fórmula, si existe una, para empezar con buen pie.

by Iván Melenchón Serrano

by Iván Melenchón Serrano

Esto tipo de sentimiento es algo a lo que ya debería estar acostumbrada, precisamente porque lo sentimos muchas veces. Nervios, tensión, incertidumbre… ¿por qué?

No hay nada perfecto en este mundo, por qué esa exigencia en evitar cometer errores. Nos dirigimos a personas, y todas ellas en algún momento de su vida han experimentado sentimientos similares a los nuestros, y todas ellas, exactamente todas, han cometido errores. ¿ Y qué?…

Veréis. Escribir me resulta fácil, es más, es algo en lo que disfruto, pero casi siempre he escrito para mí. Escribir pensando en que pueda leerte alguien, es como sentir desnudarte por la mirada fría y dura de un desconocido, del que no sabes nada. Pero no es más que miedo, sólo eso; y se puede superar.

Sentir miedo es algo humano, ya nuestros “amigos” los primates conocían este tipo de sentimiento y lo utilizaban como mecanismo de defensa. Quizá les podría resultar útil en su tiempo, para alertarse de los depredadores, sin embargo a nosotros, la mayoría de veces, no nos sirve para nada. Llega cuando menos se le necesita, nos paraliza, nos desvalora y nos hace perder la fe en nuestras capacidades. Pero si lo meditamos detenidamente, nos daremos cuenta de que no es más que un vago pensamiento estructurado por nuestra sociedad cultural. Aquella de lo “políticamente correcto”, de las apariencias, del qué dirán… bueno, quizá es mejor que permanezcamos dónde estamos, no demos motivos a falsos rumores, para qué cambiar, tampoco estoy tan mal… Tal vez no estés tan mal, pero algún día te dirás “por qué no hice aquello”.

Permanecer en esa “zona de confort” (como muchos la llaman) y no intentar vencer el miedo, nos quita el derecho a equivocarnos, y por tanto a aprender, superarnos y crecer. Porque, siento ser yo quien te lo diga, de los malos momentos es de dónde más aprendemos, por ello debemos equivocarnos sin temor.

La zona de confort, que no es más que el paso previo al cambio, lo único que nos trae con el tiempo, son frustraciones… Crucemos esa línea, venzamos el miedo, y podremos disfrutar plenamente de las cosas.

Porque tal es la rapidez del miedo para instalarse como para esfumarse, sólo debemos confiar en nosotros, y nuestro instinto nos llenará de valor.

“Respiro hondo, salgo a escena, y doy lo mejor de mí.” Porque lo importante no es el resultado, sino tener el valor de comenzar tantas veces como sea necesario.

@SaraCace