Las Cosquillas en el Corazón nos dan Felicidad

Sonrisa de un niño Saharaui

propiedad @SaraCace

Qué es la vida sino un frenesí… Un impulso agitado que no tiene freno, que se esfuma de nuestro alcance sin que tengamos la posibilidad de saborearlo…

Ayer por primera vez celebramos el Día Internacional de la Felicidad. La ONU decidió el pasado 28 de junio que era necesario reconocer la relevancia de la felicidad y el bienestar como aspiraciones universales de todo ser humano. Me parece fantástico, entonces el día 20 de Marzo debe quedar grabado en nuestras mentes para recordarlo todos los días, pues todos los días debemos intentar ser felices.

Es momento de que te plantes delante del espejo, te observes y preguntes si realmente eres feliz. Si no es así, es que debes empezar a hacer algo para que las cosas cambien. No te desesperes, todo requiere de un tiempo. Puede que al principio no veas progreso pero eso no significa que estés equivocado. Esfuérzate y se tenaz; las cosas no vienen dadas.
Recuerda, los que se rinden nunca sabrán lo cerca que estaban de alcanzar su sueño.

Y si crees que la FELICIDAD se escribe con letras mayúsculas, te equivocas. Pequeñas cosas, cotidianas y diarias, pueden aportarte grandes momentos de felicidad.

Me contaron un cuento que titularé “Cosquillas en el corazón”.
Hablaba de un niño feliz, a pesar de no tener todo lo que quería. Esto fue así a partir del día en que descubrió que había cosas que le hacían sentir mejor que tener todo lo que pedía y, … por extraño que les parecía a los demás, él aseguraba ser feliz haciendo él mismo cosas por los demás.
De esta forma cuidaba todos los días de su felicidad ayudando a quien lo necesitara: dando sus juguetes a los pobres, ayudando a los ancianos, protegiendo a los animales…
Un día, y bajo el asombro del caso, llegó un científico, adulto y experto en la vida, para examinarlo y tras algunos análisis descubrió lo que ocurría en su interior: Cada vez que el niño realizaba una buena acción un millar de angelitos pequeñitos revoloteaban junto a su corazón con el fin de provocarle cosquillas y hacerle reír.

Me parece un cuento fantástico para explicar sencillamente qué se siente al ser feliz y cómo podemos alcanzar esa sensación. Y lo verdaderamente emocionante es que todos tenemos esos angelitos en nuestro interior, esperando el momento en el que a través de su propio gozo nos llenen de satisfacción.

No dejes que se aburran, ponlos a trabajar y siente esas “Cosquillas en el Corazón”.

☺SaraCace

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