Creatividad: Nace o se hace

A los que nos gusta escribir, a los que mantenemos un blog o a los que nuestra profesión, hobbies o aficiones, nos requiere de mayor creatividad, suele sucedernos, a veces, que no encontramos inspiración.
Normalmente creo que todo está en nosotros, en algún rincón de nuestra mente, y que las circunstancias en el momento en que precisamos de las dosis creativas, no son las propicias, de forma que ya podemos estar rebuscando en nuestra mente, que sólo encontraremos “spam”, y en cantidades desorbitadas. También suele suceder justamente a la inversa, la creatividad llega en los momentos en que nos encontramos en las peores condiciones para recibirla, ya sea porque estamos en medio de una reunión, no disponemos de nada para anotar, etc.

¿Qué podemos hacer ante esto? Absolutamente nada. Cuando llegue, sea o no el momento indicado, preparate para recibirla y déjala que fluya. Si dispones a tu alcance de algo para anotar esas ideas, hazlo. Aunque sea una simple palabra que más tarde te recuerde tu momento de lucidez.

Hay gente que cree que la creatividad es un “don” innato que sólo poseen algunas personas. Puede que haya gente con ideas más brillantes que otras, pero la creatividad se practica. Por qué sino solemos decir que de niños somos más creativos. En ese momento presuponemos que no sabemos nada, tenemos curiosidad por la vida, las cosas, jugamos con ellas y no nos da miedo toquetear con todo aquello que llega a nuestras manos. Nosotros mismos nos creamos experiencias, cada día una distinta.

Recuerdo las sabias palabras de un profesor. Decía que juguemos siempre a hacer cosas distintas cada día, romper con esa rutina que fija cada pauta de nuestro comportamiento hace que se active nuestra mente. Sí, probablemente hacer cosas distintas nos hagan más torpes o lentos, porque podemos equivocarnos en el proceso, pero nos descubre nuevas formas y posibilidades de llegar a un mismo punto. Y hacer que las cosas sean distintas, eso, és la creatividad.

Acabo de escuchar una reflexión de Elizabeth Gilbert, la autora del exitoso libro “Eat, Pray, Love” (Come, reza, ama) en la que nos ofrece una manera distinta de ver la creatividad, sus éxitos y frustraciones que conlleva alcanzar o perder ese genio de ideas maravillosos. Lo comparto, y animo a que escuchéis.

FTE: Youtube – Ganasdecambiar

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