¿Y qué si cometo errores?

Después de pasar unas cuantas horas pensando en cuál sería la mejor manera de comenzar este blog… sigo en el mismo punto. No se cuál es la mejor fórmula, si existe una, para empezar con buen pie.

by Iván Melenchón Serrano

by Iván Melenchón Serrano

Esto tipo de sentimiento es algo a lo que ya debería estar acostumbrada, precisamente porque lo sentimos muchas veces. Nervios, tensión, incertidumbre… ¿por qué?

No hay nada perfecto en este mundo, por qué esa exigencia en evitar cometer errores. Nos dirigimos a personas, y todas ellas en algún momento de su vida han experimentado sentimientos similares a los nuestros, y todas ellas, exactamente todas, han cometido errores. ¿ Y qué?…

Veréis. Escribir me resulta fácil, es más, es algo en lo que disfruto, pero casi siempre he escrito para mí. Escribir pensando en que pueda leerte alguien, es como sentir desnudarte por la mirada fría y dura de un desconocido, del que no sabes nada. Pero no es más que miedo, sólo eso; y se puede superar.

Sentir miedo es algo humano, ya nuestros “amigos” los primates conocían este tipo de sentimiento y lo utilizaban como mecanismo de defensa. Quizá les podría resultar útil en su tiempo, para alertarse de los depredadores, sin embargo a nosotros, la mayoría de veces, no nos sirve para nada. Llega cuando menos se le necesita, nos paraliza, nos desvalora y nos hace perder la fe en nuestras capacidades. Pero si lo meditamos detenidamente, nos daremos cuenta de que no es más que un vago pensamiento estructurado por nuestra sociedad cultural. Aquella de lo “políticamente correcto”, de las apariencias, del qué dirán… bueno, quizá es mejor que permanezcamos dónde estamos, no demos motivos a falsos rumores, para qué cambiar, tampoco estoy tan mal… Tal vez no estés tan mal, pero algún día te dirás “por qué no hice aquello”.

Permanecer en esa “zona de confort” (como muchos la llaman) y no intentar vencer el miedo, nos quita el derecho a equivocarnos, y por tanto a aprender, superarnos y crecer. Porque, siento ser yo quien te lo diga, de los malos momentos es de dónde más aprendemos, por ello debemos equivocarnos sin temor.

La zona de confort, que no es más que el paso previo al cambio, lo único que nos trae con el tiempo, son frustraciones… Crucemos esa línea, venzamos el miedo, y podremos disfrutar plenamente de las cosas.

Porque tal es la rapidez del miedo para instalarse como para esfumarse, sólo debemos confiar en nosotros, y nuestro instinto nos llenará de valor.

“Respiro hondo, salgo a escena, y doy lo mejor de mí.” Porque lo importante no es el resultado, sino tener el valor de comenzar tantas veces como sea necesario.

@SaraCace

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